ENRIQUE BARRERO GONZÁLEZ
PROFUNDIZÓ EN LA VIDA Y OBRA DEL ILUSTRE ATENEÍSTA
MANUEL BLASCO GARZÓN
El Presidente del Ateneo de Sevilla, Enrique Barrero
González, ha pronunciado una conferencia sobre Manuel Blasco
Garzón en el Ateneo en el ciclo "Manuel Blasco Garzón
y la Generación del 27". En el 79 aniversario del homenaje
a Góngora que en aula para la recuperación de la memoria
histórica organiza el Delegado del Patronato del Real Alcázar,
Antonio Rodríguez Galindo, y que dirige el profesor Juan
Ortiz Villalba. El Presidente del Ateneo desarrolló en su
conferencia el esquema que a continuación se transcribe:
1º. Blasco Garzón, personaje fascinante, polifacético,
poliédrico, como ha sido definido, orador brillantísimo,
omnipresente en la vida social y cultural sevillana durante muchos
años, perteneció a la que siempre hemos tenido como
etapa gloriosa del Ateneo de Sevilla, allá por el primer
tercio y poco más del siglo XX.
Todos sabemos que fue Presidente del Ateneo entre mediados del
año 1927 (20 de junio) y mediados de 1929 (23 de mayo) y
que durante su mandato se celebraron las famosas lecturas poéticas
en Homenaje a Góngora que están en la base de la gestación
nominal de la Generación del 27. De esto ya han tenido cumplidas
referencias por la conferencia del profesor Cruz Giráldez.
Ocupó Blasco Garzón también otros cargos en
la Junta Directiva del Ateneo.
En el curso 1922-1923 fue Presidente de la Sección de Ciencias
Morales y Políticas, sección gloriosa en el Ateneo
aunque no sea más que por el solo hecho de la presencia en
ella de Blas Infante y de la presentación en la sede del
Ateneo en 1914 del Ideal Andaluz, con las palabras y recomendaciones
que dirigió a los ateneístas. Más tarde, el
cesar en la Presidencia del Ateneo, desempeñó la presidencia
de su Sección de Historia, en el curso 1929-1930, con el
Presidente Hazañas y la Rúa. Poco después disminuiría
esa relación frecuente al proclamarse la II República
y tener una intensa vida política en Madrid.
2º. Nuestro libro de fichas del Ateneo dice que ingresó
en la Casa en abril de 1906, lo que coincide, sin duda alguna, con
su presencia en los famosos Juegos Florales del Ateneo, en los que
en los años 1906 y 1907 consiguió sendos accésit,
el de 1907 junto a Felipe Cortines, otro de los pesos pesados del
ateneísmo histórico.
Consta en nuestro archivo la presencia en 1914 de actos preparativos
de un pretendido homenaje a Benito Pérez Galdós, en
los que tomó parte activa con la proposición de una
función de Teatro en homenaje al autor de Marianela que se
llevó a cabo, sin embargo, años más tarde.
3º. En la década de los 20, su intervención
se intensificaría ya de manera considerable, hasta desembocar
en la Presidencia durante el bienio junio 1927-mayo 1929 a que antes
me he referido.
a. En el año 1921 lo encontramos ya en la celebración
del séptimo centenario del nacimiento de Alfonso X el Sabio,
tan vinculado a nuestra ciudad, en el que representaba al Ayuntamiento
en la tribuna del Salón de nuestra Casa y pronunció,
además, una disertación erudita sobre Las armas y
los escudos de la ciudad de Sevilla.
b. En 1923 tuvo una intervención destacada en la Fiesta
de la Belleza Andaluza, organizada por el Ateneo y celebrada en
la Plaza de América el día 12 de mayo, de la que existe
una foto muy expresiva y conocida del estrado delante de que entonces
se denominaba Pabellón de Arte Antiguo; con un gran tapiz
de Gustavo Bacarisas.
En la memoria del curso 1922-1923 se hace la crónica, la
exaltación, a la vez, de aquella Fiesta y el Secretario Miguel
Ríos Sarmiento escribía por ejemplo: había
que buscar un Teatro, un escenario digno de esta escena, y había
en el Ateneo una sección de Bellas Artes y en Sevilla un
Parque de María Luisa. No se necesitaba más ...
Era la época de exaltación del Parque. José
María Izquierdo, que desgraciadamente había muerto
poco menos de un año antes y que no pudo estar en la Fiesta
-él que había tenido una participación tan
destacada en la Fiesta del Soneto, de 1912 -escribió, por
ejemplo, poco antes de morir, en El Noticiero:
El Parque, objeto de tantas apologías, de tantas hipérboles
-tan ponderadas en su trayectio más allá- comporta
también su apólogo, su parábola. Los efluvios
que trascienden de este gnómico encanto prestan al Parque
un aroma de leyenda, y le hacen aparecer a veces como jardín
de cuento de hadas. Un día alguien anheló destilar
su esencia, y compuso un discanto: "La pita y la chumbera en
el Parque." La moraleja de ese emblema tendía a poner
de relieve en influjo civilizador el ambiente. En un medio cultivado,
hasta lo más agreste y selvático adquiere las buenas
maneras, los finos modales, las bellas formas de la urbanidad, de
la cortesanía, del decoro ético y estético...
Por cierto, que los organizadores de la Fiesta invitaron a Juan
Ramón para asistir a ella representando a la Provincia de
Huelva. Juan Ramón, desgraciadamente para el Ateneo y su
historia, declinó la invitación con una carta muy
conocida: prefiero decirles la pura verdad: soy enemigo completo
de las exhibiciones y brillos, no quiero hacer los versos que ustedes
me piden, no sirvo en ningún concepto para esa fiesta vital
y bella... en Huelva hay sin duda personajes mucho más a
propósito que yo para este caso..." Nos perdimos esa
presencia de Juan Ramón en el Ateneo, que hubiera venido
a sumarse a la intensa presencia que entre nosotros tuvo en los
comienzos del siglo.
Blasco Garzón sí participó y salió
al estrado del brazo de los representantes de Almería...
c. En 1925 Blasco Garzón participa activamente en uno de
los grandes hitos de la Historia del Ateneo en la época a
que me estoy refiriendo: la salida a los barrios, la salida a las
casas de vecinos para hacer partícipes de la cultura a aquellos
que no iban, ciertamente por el Ateneo y que ni siquiera soñaban,
tal vez, con poder acercarse a ella. El Ateneo pretendía,
en la medida de sus fuerzas, según la memoria, llevar el
nivel cultural a los barrios y contribuir a la educación
de los ciudadanos, ayudando a la lucha contra el analfabetismo.
El propósito era tan loable como audaz. A nadie -nos dice
María de Pablo Romero en su Historia del Ateneo- se le ocultaban
las dificultades, pero los ateneístas no se arredraron. Y
como luego se escribió en la memoria donde entramos con recelo
y temor, fuimos recibido con agrado y simpatía... nos iba
cobijando el nombre del Ateneo, tantas veces bendecido por ellos
con motivo de las fiestas de Reyes Magos.
Se celebraron veladas literarias en la llama Casa de los Estudios,
en el Corral de la plaza de Menjíbar, en el Corral de los
Carros... Blasco Garzón intervino en El Corral del Conde,
de la calle Santiago el día 5 de agosto y según la
memoria excitó al pueblo a prepararse para el Certamen de
la Exposición Iberoamericana y a recibir dignamente a los
hermanos de América que nos visitarían en breve. Alfonso
Grosso que estuvo presente comentó que el numeroso y variopinto
auditorio formado por hombres, mujeres y niños, aplaudió
a rabiar; en la velada actuó también un guitarrista
y Juan Lafita leyó el canto a Sevilla de la obra Don Luis
Mejía, de Eduardo Marquina.
d. También intervino Blasco en 1926 en la denominada Fiesta
del Zagal, organizada por el Ateneo de Écija, con una brillantísima
intervención que conmocionó al auditorio; ya sabemos
que era un orador excepcional. El periodista que hizo la reseña
del acto escribió: No pudimos tomar notas; estábamos
extasiados escuchando aquellas palabras tan maravillosas que posee
el Sr. Blasco Garzón, lumbrera española que como foro
luminoso alumbra todas las inteligencias humanas por doquier.
4º. La presidencia de Manuel Blasco Garzón fue relativamente
breve, como en aquella época solía ser, pero extraordinariamente
fructífera. Estuvo marcada por los siguientes aspectos fundamentales.
a. La preocupación pedagógica. La Junta Directiva
creó en el curso 1927-1928 la Sección de Pedagogía,
a propuesta del Presidente, con lo que venía a insistir en
la idea que estuvo en la base de aquellas famosas velada.
b. La Sección de Bellas Artes organizó un homenaje
a Goya, al cumplirse el primer centenario de su muerte, en Burdeos,
en 1828.
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| Enrique
Barrero González, Antonio Rodríguez Galindo y
Juan Ortiz Villalba en el Real Alcázar durante la conferencia. |
Precisamente está también documentada en los archivos
del Ateneo un curioso conflicto que Blasco mantuvo con la floreciente
sección de Bellas Artes del Ateneo. La sección de
Bellas Artes había promovido un homenaje del pintor Francisco
Pacheco, maestro de Velásquez, en Sanlúcar de Barrameda
y cuando ya estaba acordado el Presidente Blasco Garzón redactó
y encargó la placa sin contar con la Sección, lo que
llevó incluso a la dimisión de los componentes de
la directiva de la sección y produjo la suspensión
de la autonomía de la propia sección.
c. Se programaron nuevas charlas populares, en corrales y casas
de vecinos, que habían quedado interrumpidas tras las de
1925. En el corral nuevo, de la calle Recaredo, en el corral de
la calle Golfo, con intervención literaria de Muñoz
San Román, de lo que queda una interesante fotografía,
en el corral de Montaño y en Lora del Río, en donde
Blasco explicó la necesaria labor del Ateneo en los pueblos.
Los habitantes del Corral de la calle Golfo habían puesto,
por cierto, colgaduras y lazos de colores y una gran pancarta que
decía "Viva el Ateneo".
d. Preocupación por la infancia, fomentada por la Sección
de Medicina y la fundación Los amigos del Niño, con
diversos consultorios y gotas de leche.
e. Durante el mandato de Blasco Garzón el Ateneo vivió
una intensa preocupación americanista, con numerosos actos
e iniciativas. Blasco Garzón hablaba constantemente de la
"Orientación americanista del Ateneo Sevillano",
propuso la creación de una biblioteca americana, hizo desfilar
por la tribuna del Ateneo eminentes personalidades que venían
de América con motivo de la inminente exposición,
adoptó iniciativas para vincular al Ateneo a los cónsules
de las naciones hermanas... No sabía en aquel momento que
poco menos de diez años después Hispanoamérica
sería ya para siempre su patria definitiva hasta la muerte.
f. El Ateneo llevó a cabo con Blasco Garzón una intensa
vida cultural.
Tenemos documentado:
- Un homenaje a María Guerrero con motivo de su fallecimiento,
con colocación de una lápida en la fachada de una
casa en que habitó en calle Pimienta.
- Colaboró activamente en el Homenaje Nacional a los Hermanos
Álvarez Quintero, tan extraordinariamente vinculados al Ateneo.
Ya se sabe que en el Ateneo llegó incluso a existir la costumbre
de brindar con los autores teatrales la misma tarde de cada ocasión
en las que se presentaban sus obras en Sevilla. Por otra parte,
también es muy conocida la vinculación existente entre
José María Izquierdo y los hermanos Álvarez
Quintero, como se comprueba con las numerosas páginas que
les dedicó en sus obras y concretamente en Divagando por
la ciudad de la gracia.
- Dentro del ámbito americanista, ya señalado, celebró
el Ateneo una Fiesta colombina, en La Rábida, en la que Blasco
disertó sobre la confraternidad iberoamericana.
- Una Fiesta de la Raza, en la que Blasco puso de relieve una vez
más la obligación que tenía el Ateneo de exaltar
el sentimiento de confraternidad iberoamericana, en el momento preciso
en que se abría la ruta del certamen. También una
fiesta en Homenaje a Hernán Cortés, con un acto celebrado
en Castilleja de la Cuesta, en el Palacio de Hernán Cortés
o Colegio de las Irlandesas, con asistencia de la colonia extremeña
y diversos cónsules, entre ellos los de México y Perú.
- El Ateneo se inscribió como socio protector del Congreso
Mariano Hispano Americano, que había de celebrarse en la
Primavera de 1929 y con el que estuvo muy vinculado. Lo que me da
pie para decir que Blasco, sin perjuicio de sus ideas progresistas
y de sus conocidas vinculaciones políticas y asociativas,
nunca abjuró de su ascendencia escolapia. Lo casó
el gran latinista escolapio Padre Gerónimo de Córdoba
y a los Escolapios de la Plaza de Ponce de León iba a visitar
incluso cuando, ya ministro republicano, venía a Sevilla.
g. Me complace citar aquí unas palabras del discurso de
apertura del curso 1928-29 pronunciado por Blasco Garzón.
Hablaba de Ganivet y dijo: Ángel Ganivet, cuya potencia de
entendimiento es comparable a la de nuestro José María
Izquierdo, el sutil pensador que aromó la vida de Sevilla
con las fragancias de su libro: La ciudad de la Gracia. Esa cita
tan bella y la asistencia a la misa que se celebró en su
presidencia en el aniversario de su muerte, son las dos principales
referencias que he encontrado de la relación entre Izquierdo
y Blasco. Lo que no tiene nada de extraño dada la fecha en
que Izquierdo murió, antes de la principal actividad ateneística
de Blasco. En 1934, por otra parte, formó parte del jurado
que concedió a Joaquín Romero Murube el Premio Izquierdo
por su ensayo "José María Izquierdo y Sevilla",
una de las contadas obras monográficas sobre Izquierdo.
5º. Después de su Presidencia y proclamada ya República,
Blasco Garzón mantuvo sus contactos con el Ateneo y apareció
en él esporádicamente.
a. En 1935 formó parte de un jurado que habría de
fallar un concurso de artículos periodísticos sobre
la Cabalgata de Reyes.
b. En 1936, el 24 de mayo, cuando era Ministro de justicia estuvo
en el Homenaje a Bécquer organizado por el Ateneo, que se
celebró en el Parque de María Luisa, con comida incluida
en el Hotel Andalucía, Hotel Palace, antes y luego Alfonso
XIII. Amantina Cobos también estuvo allí. Regresó
a Madrid en el expreso de la noche.
6º. Título de Socio de Mérito: 9 de junio de
1936 al igual que a Eva Cervantes, por su actuación a favor
del Ateneo. El conferenciante dio lectura al acta de la sesión
con comentarios sobre su desarrollo.
7º. Se refirió también el conferenciante a la
posterior expulsión del Ateneo de Blasco Garzón en
octubre de 1936 dando también lectura a las actas de la Junta
Directiva y de la Junta General en que así se acordó
como consecuencia de la situación en que en aquel momento
se encontraba España.
8. También se refirió el conferenciante al posterior
acuerdo de la Junta Directiva del Ateneo en el año 2000 por
el que se repuso en la relación de ateneístas a Manuel
Blasco Garzón como consecuencia, decía el acuerdo
al que el conferenciante dio lectura, de los propósitos expresos
en nuestro texto constitucional de 1978 que coinciden plenamente
con los que plasmaron el espíritu fundacional del Ateneo
en 1887.
9. También hizo el conferenciante extensa referencia al fascículo
que el Ateneo dedicó a Blasco Garzón como consecuencia
del homenaje que el propio Ateneo le rindió en el año
2002, con intervención de Manuel Rico Lara, Ángeles
González Fernández, Julio Ponce Alberca y Rogelio
Reyes Cano.
10. El conferenciante señaló finalmente que quizás
lo más importante de cuanto hizo Blasco Garzón en
el Ateneo, por la extraordinaria repercusión e importancia
literaria que tuvo fue la convocatoria de poetas en el año
1927 para conmemorar el centenario de Góngora; pero que no
iba a volver a incidir en este tema puesto que ya el profesor y
también ateneísta Miguel Cruz Giráldez le dedicó
una conferencia expresa en este mismo ciclo el pasado día
15. La conferencia con las restantes del ciclo, una vez conformada
adecuadamente para ello será publicada por el Aula en los
libros que habitualmente viene realizando con el contenido de estos
ciclos.
Sevilla, diciembre de 2006
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