ESCALAS DEL REGRESO. JUAN RAMÓN
JIMÉNEZ Y ZENOBIA CAMPRUBÍ, 1958
El Ateneo ha coeditado con la Fundación
Cajasol, el libro Escalas del regreso, Juan Ramón Jiménez
y Zenobia Camprubí, 1958, de los autores Ángel M.
Aguirre, Rocío Fernández Berrocal, Rogelio Reyes Cano
y Rosario F. Cartes. El libro recoge las escalas que, tras la muerte
del poeta en 1958, hicieron los féretros de Juan Ramón
y Zenobia por diversos lugares hasta su vuelta a Moguer, localidad
natal del escritor. El libro, con prólogo del Presidente
del Ateneo, Enrique Barrero González, y que ha contado con
la activa participación de la Secretaria General del Ateneo,
Matilde Donaire Pozo, que incorpora al volumen una amplia introducción
publica además una amplia muestra fotografías de las
diversas escalas de este retorno a la tierra natal.

ABC de Sevilla ha publicado una completa recensión hecha
por la periodista Pilar García, gran conocedora de las publicaciones
del Ateneo, titulada "Las escalas del regreso de Juan Ramón
Jiménez, evocadas en una publicación" que comienza
con estas bellas palabras: Un último y definitivo viaje
con cuatro paradas: Puerto Rico, Madrid, Sevilla y Moguer. La vuelta
a la tierra natal
La crónica de un traslado marcado
por la historia y, en algunos casos, por el relato de testigos presenciales
es la que llena de contenido las páginas de "Escalas
del regreso. Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí,
1958", coeditado por el Ateneo hispalense y la Fundación
Cajasol".
La periodista recoge en su crónica además que la publicación
ha sido coordinada por el profesor Rogelio Reyes Cano, publicación
en la que cuatro autores realizan una "evocación"
de cada una de las escalas de aquel último viaje del Nobel
onubense. Así, el profesor puertorriqueño Ángel
Aguirre marca el punto de partida: Puerto Rico, el país en
el que murió Juan Ramón el 29 de mayo de 1958"
[
] La segunda escala -continúa Pilar García-,
la correspondiente a Madrid, es recreada por la profesora Rocío
Fernández Berrocal. Los féretros de la pareja llegarían
a la capital española el 4 de junio de 1958, donde recibirían
un homenaje oficial en la plaza de Neptuno. Ese mismo día
por la noche partirían hacia Sevilla. De esta tercera escala
aporta su vivencia personal el propio Rogelio Reyes, quien rememora
cómo aquel 5 de junio, día del Corpus por la mañana,
asistía como estudiante de Filosofía y Letras al acto
religioso que en la Iglesia de la Anunciación tuvo lugar
en memoria del escritor y su esposa.
Pilar García destaca en su crónica detalles curiosos
como el del poeta ultraísta Isaac del Vando que llevó
hasta los féretros un ramo de flores amarillas. Continúa
con la cuarta escala del regreso: Tras el paso por Sevilla, el
6 de junio los restos mortales de Juan Ramón y Zenobia recibirían
sepultura en Moguer; una evocación que rubrica la escritora
moguereña Rosario Fernández Cartes, de quien partió,
junto a Matilde Donaire, la iniciativa de esta obra, según
destaca su coordinador.
El presente libro viene a sumarse a la dedicación del
Ateneo por la figura de Juan Ramón Jiménez, de la
que ya quedó un testimonio anterior en la coedición
por ambas instituciones de Juan Ramón Jiménez y el
Ateneo de Sevilla, de Daniel Pineda Novo.
Ambos libros se presentarán en el próximo mes de mayo
en la Feria del Libro.
Sevilla, abril de 2009
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