HOMENAJE AL ATENEÍSTA MIGUEL
GARCÍA BRAVO-FERRER
El Ateneo celebró el día 14 de febrero
una sesión de homenaje a la memoria del ateneísta
Miguel García Bravo-Ferrer, Secretario del Ateneo (1924-1925),
Rey de la Cabalgata (1928) y Diputado a Cortes por Sevilla (1931-1936).
Intervinieron, además del Presidente del Ateneo Enrique
Barrero González, que glosó el ateneísmo
y la constante presencia en la Casa del homenajeado, Juan Ortiz
Villaba, Catedrático del I.E.S. Fernández de Herrera,
Leandro Álvarez Rey, Profesor Titular de Historia
Contemporánea de España de la Universidad de Sevilla
y Nani García Welton, hija de D. Miguel. El Catedrático
de la Universidad de Huelva Miguel Rodríguez-Piñero
Royo leyó unas cuartillas enviadas por su padre Miguel
Rodríguez Piñero-Bravo-Ferrer, Consejero Permanente
de Estado, ex Presidente del Tribunal Constitucional y sobrino del
homenajeado.
Los ponentes dieron cuenta de la relevante personalidad
política de D. Miguel. Inició sus primeros pasos políticos
en el Partido Liberal de Rodríguez de la Borbolla, con la
inicial esperanza de que la Monarquía se pusiera al frente
de "la marcha hacia la democracia" y promoviera una reforma
constitucional que creara un renovado sistema parlamentario que
detuviera la revolución social que se atisbaba en el horizonte.
Tras la dictadura de Primo de Rivera, que aplazó los problemas
pendientes, y una vez frustrada la esperanza de que la Monarquía
capitanease el tránsito a la democracia, se alineó
García Bravo-Ferrer en el Partido Radical de Martínez
Barrios, de viejo abolengo republicano con el que obtuvo acta de
Diputado por Sevilla y en el que pronto se sentiría incómodo,
hasta pasar a la causa republicana-conservadora con Miguel Maura
y su Partido Republicano, con el que también obtuvo la representación
de Sevilla en las elecciones de 1933. Las elecciones de 1936 le
hicieron salir, en fin, de las Cortes y los sucesos posteriores
de junio de 1936 de la vida política activa. Tras la guerra,
y superadas las iniciales dificultades de su reconocida militancia
republicana, se refugió en su puesto de Jefe de Administración
del Ayuntamiento de Sevilla, en el que desempeñó una
brillante carrera hasta su jubilación en 1966. Muy vinculado
familiarmente a la Hermandad del Valle de la que llegó a
ser Hermano Mayor, fue pregonero de la Semana Santa y ejerció
como Magistrado suplente del Tribunal Contencioso-Administrativo
de Sevilla.
Cerró el acto con unas emotivas palabras José
María García Bravo-Ferrer, hermano del homenajeado.
Tanto él como la hija de D. Miguel, Nani García Welton,
incidieron en los aspectos humanos y familiares del eminente sevillano.
Sevilla, febrero de 2005
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