HOMENAJE AL FUNCIONARIO JOSÉ
LUIS GARZÓN ROJO CON MOTIVO DE SU FALLECIMIENTO
El Ateneo ha llevado a cabo una sesión de homenaje al destacado
funcionario público José Luis Garzón Rojo,
con motivo de su fallecimiento el pasado mes de julio de 2009. Han
participado en el acto para hacer la semblanza y el elogio del recordado
jurista, Pedro Escribano Collado, Catedrático de Derecho
Administrativo de la Universidad de Sevilla, Manuel Toribio Lemes,
Tesorero del Ateneo, quien representaba al Colegio Oficial de Secretarios,
Interventores y Tesoreros de la Provincia de Sevilla, y Carlos Alberto
García Rubio, Jefe de Servicio de la Consejería de
Gobernación de la Junta de Andalucía. Abrió
el acto el Presidente del Ateneo y lo cerró Jesús
María Rodríguez Román, Viceconsejero de Innovación,
Ciencia y Empresa, a cuyas órdenes trabajó el Sr.
Garzón en la Dirección General de Administración
Local de la Consejería de Gobernación.
José Luis Garzón (Málaga, 1934) ingresó,
muy joven, por oposición, en el cuerpo de Técnicos
de Administración Local de la Diputación Provincial
de Sevilla y sirvió durante muchos años en el "Servicio
Provincial de Inspección y Asesoramiento de las Corporaciones
Locales" que radicó hasta su supresión legal
en la Delegación de Hacienda de Sevilla; Servicio que tan
destacadas funciones de asesoramiento y control prestó a
las Corporaciones Locales antes del reconocimiento de las autonomías
locales.
Una vez suprimido este Servicio, sirvió Don José
Luis en el Tribunal Económico Administrativo Regional, hasta
su adscripción a la Junta de Andalucía, en cuya Consejería
de Gobernación desempeñó la Jefatura del Servicio
de Administración Local en la Dirección General del
mismo nombre hasta su jubilación.
Los miembros de la mesa destacaron con unanimidad los diversos
aspectos en los que brilló el excepcional funcionario.
Se recordó su sentido amplio e institucional del Derecho,
que compatibilizó con la más estricta exigencia del
cumplimiento del principio de legalidad y se destacó su valiosa
aportación en los numerosos concursos y oposiciones en los
que participó como presidente o miembro de los diversos tribunales,
en cuya actividad ganó justa y reconocida fama por su insobornable
sentido de la justicia, inasequible a cualquier presión o
recomendación que alterasen la estricta aplicación
de los principios de mérito y capacidad.
Hubo un recuerdo especial para la labor que realizó en
el estudio y redacción de diversos proyectos de Leyes o Reglamentos
relacionados con la Administración Local y dictados tras
la asunción de competencias por la Junta de Andalucía,
labor en la que destacó por su rigor jurídico y su
capacidad para aglutinar equipos, tanto en la propia Dirección
General como con especialistas externos que voluntaria y desinteresadamente
trabajaron con él.
Los participantes destacaron también su faceta de intelectual,
de lector incansable, su espíritu progresista, ajeno a todo
oportunismo o provecho propio, su sentido crítico, fruto
de su probada independencia y lealtad institucional, así
como sus valores humanos en general.
Un homenaje con el que sus compañeros y amigos han pretendido
hacer justicia a un amigo entrañable y a todo un modelo como
persona, como funcionario y como intelectual, y que se inscribe
en la obligación moral del Ateneo de reconocer tan valioso
testimonio público.
Sevilla, noviembre de 2009
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