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ACTO DE PROCLAMACIÓN DE LOS REYES MAGOS DE LA CABALGATA DEL ATENEO DE SEVILLA 2006.

Acto de Proclamación de los Reyes Magos de la Cabalgata del Ateneo de Sevilla del año 2006 celebra en el Real Alcázar de Sevilla el día 5 de diciembre de 2005.

Presidencia del acto:

Alfredo Sánchez Monteseirín, Alcalde de Sevilla. Enrique Barrero González, Presidente del Ateneo de Sevilla. Antonio Rodríguez Galindo, Teniente de Alcalde delegado del Patronato del Alcázar.

Desarrollo del acto:

Palabras con las que abrió el acto el Presidente del Ateneo de Sevilla Enrique Barrero González

Tú lo has de ver, José María, desde tu balcón del cielo. Todos trabajamos ya bajo tu celeste inspección... Queremos que esta fiesta de los niños sea la gran fiesta de Sevilla.

He querido empezar mi intervención precisamente en este Salón del Real Alcázar, con palabras de Joaquín Romero Murube dirigidas en 1933 a nuestro gran José María Izquierdo. Llegarán Los Reyes por el arenal y todas las calles, todas las aceras, todas las esquinas, desde un extremo a otro, aparecerán invadidas de niños, con los ojos más abiertos que nunca y con la sonrisa de una felicidad ilusionada en esos labios que aún no saben articular las palabras de la vida.

Alejandro Collantes también le escribía en la misma fecha al sevillano inmortal. Los Reyes pasarán ante los ojos absortos de los niños de Sevilla, dejando en el aire un vapor dulce, templado y luminoso, brillo de juguetes nuevos, delicia de golosina caídas de las estrellas; dejando en el aire el raro estupor de las profecías realizadas.

Claro está, que para que los Reyes vengan por el arenal o quede en el aire ese raro estupor a que el gran poeta aludía, es necesario que sean proclamados, que Melchor, Gaspar y Baltasar se encarnen, como cada año, para que puedan ser vistos, mientras los auténticos Magos pasan misteriosamente en silencio como los vió con su imaginación el gran poeta andaluz Carlos Murciano:

Abro el balcón de pronto. Está vacío.
Un pájaro se escapa cielo arriba
y en la baranda, entre la nieve viva,
va desangrándose un clavel tardío.

Buenos días, Invierno. Nada. Frío
y nada. Y soledad. La luz, esquiva,
juega a poner de acíbar mi saliva,
sombría el alma, el corazón sombrío.

De niebla, silenciosos cruzan ellos
y silenciosos cruzan sus camellos
para no despertar a la alegría.

Pero como les vi pasar, mañana
habrá un niño asomado a la ventana
de mis ojos, soñando todavía.

En Sevilla y en nuestra Cabalgata, los Reyes no pasarán, sin embargo, silenciosos, sino entre el júbilo de la multitud y volverán a recorrer en su caminata muchos enclaves mágicos de la ciudad. En muchos años, que ya van acercándose al siglo, han subido a las carrozas de la mágica realeza, o a los camellos o al improvisado trono de cada ocasión, destacados sevillanos de muchos ámbitos y profesiones. O personajes incluso de la vida nacional, como aquel que nos contó de forma imperecedera el tinglado de la antigua farsa de los intereses creados...: políticos locales, rectores de la Universidad, médicos y abogados famosos, periodistas, pintores, escultores, empresarios, catedráticos de disciplinas diversas, artistas, toreros, presidentes de equipos rivales, hermanados, no obstante, en el fervor a la Cabalgata... Dos orlas repletas de Cayetano González y una de Ricardo Comas, todavía esta última con posibilidad de albergar otras nominaciones hasta el próximo centenario, nuevos tríos de Reyes que constituirán nuevas jugadas de este gran poker espiritual de Sevilla.

Desde hoy las personas designadas y proclamadas ya no serán ellas mismas. Tendrán el don que para ellos imaginaba el ateneísta Rafael Lasso de la Vega:

... Y los Reyes cabalgan
en caballos sin brida por el viento
sobre mares, sobre montañas,
sobre las tierras y sobre los pueblos...

También sobre Sevilla, cómo no, y de una manera especial, gracias a que así lo soñaron aquellos ateneístas, aquel ateneísta, que hicieron, que hizo posible, que cada año se renueve el milagro de nuestra Cabalgata.

Con la venia del Sr. Alcalde, Rocío Lara, periodista y colaboradora del Ateneo, va a llamar a los personajes de la Cabalgata para que suban al estrado y a los Reyes para que reciban las coronas, de sus desde ahora, permanentes reinados de ilusión. Rocío acaba de ser madre y Rafael, su hijo recién nacido, va a estar espiritualmente presente entre nosotros, como garantía de que durante todo el siglo XXI, el Ateneo va a cumplir cada año su compromiso con los niños de Sevilla. Para Rocío y para Rafael, su hijo de tres meses, el más joven ateneísta, en la edad todavía de los santos inocentes, yo les pido un aplauso.

Convocatoria a los distintos personajes de la Cabalgata para subir al estrado por Rocío Lara Muñoz


Excmo. Sr. Alcalde de Sevilla, Excmo. Sr. Presidente del Ateneo, gracias por sus bellas palabras, Excmas. Autoridades, señoras y señores asistentes. Buenas noches a todos.

Se acercan las Navidades, fiestas familiares de reencuentro con personas a quienes, por diversos motivos, no tenemos a nuestro lado el resto del año. Adornamos nuestros hogares y nuestras calles con motivos y luces navideñas, abrimos nuestros corazones a la memoria de familiares que ya no están con nosotros y que son especialmente recordados en estas fechas. Y pedimos que el Año Nuevo nos sea propicio y aún mejor del que se lleva el tiempo que se escurre en nuestras manos.

Eliot, el gran poeta angloamericano, decía que Hay muchas actitudes ante la Navidad. Cada persona la interioriza de una manera diferente, aunque, como dice este escritor, la actitud que debemos retener es la de maravillarnos ante estas fiestas igual que lo hace un niño. Pero en Sevilla sí hay algo de la Navidad común a todos... es la Cabalgata de Reyes que promueve el Ateneo, que, desde 1918, con su desfile por las calles de la ciudad hace las delicias de los niños y nos une en un entrañable espectáculo de alegría y de emoción. José María Izquierdo, santo y seña del Ateneo de Sevilla, abundaba, por cierto, en estas mismas ideas: Yo que nunca me he vestido de máscara en los carnavales del mundo -decía- ni he disfrazado mis sentimientos en la farsa de la vida, no he tenido ni tendré reparo alguno en hacer, por ejemplo, de camello, con tal de regocijar a un niño. Así, el divagador, el peregrino ilusionado, como se llamó a sí mismo, se proclamaba lleno de amor a los niños y pedía mantener siempre la dulce inconsciencia de la infancia...

Pues bien, por los niños de Sevilla, nos reunimos un año más en un lugar tan histórico como es este Real Alcázar para hacer la proclamación de Sus Majestades los Reyes Magos y demás protagonistas del desfile, protagonistas que encarnan y singularizan el trabajo colectivo que vierten en la Cabalgata el Ateneo y la ciudad entera.

Vamos a comenzar llamando a una persona que desde hace muchos años está especialmente vinculado a la Cabalgata, que ha ocupado en ella puestos y posiciones diversas, desde el humilde y bullicioso beduino hasta el del mismísimo rey Baltasar. Me refiero a un hombre que en estos meses, dejados ya de lado cargos y responsabilidades políticas, ha centrado toda su extraordinaria capacidad y vocación de servir al bien común en la Cabalgata de Reyes, en la que está dedicando como director-coordinador de la del año 2006 horas incontables, trabajo, esfuerzo e ilusión. Llamo al estrado a Juan Ortega Pérez.

Continuamos con el autor del cartel. Famoso pintor nacido en Tetuán, donde cursó sus estudios de Bellas Artes y que ha hecho de Sevilla su hogar y su centro de trabajo desde 1967. Ganador de numerosos premios, ha sido el encargado de realizar este mismo año el mural conmemorativo del Centenario del Sevilla FC, que va a quedar instalado en la fachada sur del estadio Ramón Sánchez Pizjuán. Su reciente exposición en la Sala San Hermenegildo ha constituido un impresionante éxito y ha refrendado su prestigio internacional. Está en posesión de diversas condecoraciones de la Casa Real Marroquí y de otras muchas condecoraciones y premios diversos. Es un honor recibir a Ben Yessef.

(El pintor Ben Yessef, autor del cartel de la Cabalgata 2006)

El pregón, anunciador de la venida de Sus Majestades los Reyes Magos es un paso fundamental cada año en estos actos previos a la salida del Cortejo Real por las calles de Sevilla. Los pregones constituyen en la actualidad piezas de extraordinario valor que van conformando con otros muchos textos históricos desde el momento fundacional, una gran antología literaria sobre los Reyes Magos y sobre la Cabalgata del Ateneo. El pregonero de este año es alguien estrechamente vinculado con la mejor literatura y un excelente y destacado poeta. Es catedrático de Instituto de Lengua y Literatura y director de la colección poética Adonáis. Sevillano de nacimiento, ha recibido entre otros, el Premio Internacional de Poesía San Juan de la Cruz en 1990. Entre sus trabajos, cabe destacar La obra poética de Pedro Salinas (1990), la antología Poesía española (1935-2000) y Los mundos del corazón. Es un placer presentar a Carmelo Guillén Acosta.


(Carmelo Guillén Acosta, Pregonero de la Cagaltata 2006)

El Heraldo, mensajero de ilusiones infantiles, que cada año pide la venia al Alcalde de la ciudad para que los Reyes y su cortejo puedan desfilar por las calles. Constituye ya un acto entrañable y emocionante la petición que el Alcalde hace a los niños allí congregados para que expresen democráticamente su parecer sobre la pertinencia de entregar a los Reyes las llaves que les facilitarán la entrada en la ciudad para su gran Cabalgata de Ilusión. Los niños ofrecen un verdadero plebiscito y el sí resuena en la plaza de San Francisco cuando a los niños se les hace la pregunta. El Heraldo será encarnado en esta ocasión por una relevante personalidad del mundo taurino, cuyo sólo nombre es el mejor aval de su excepcional trayectoria. Él va a ser como una especie de pórtico de la Cabalgata y rememorará, sin duda, con este acto sus numerosas tardes de gloria. Es una gran alegría tener aquí esta noche al rejoneador Rafael Peralta.

(Rafael Peralta que encarnará al Heraldo)

La Estrella, luz que guía a Sus Majestades y a todos nosotros hasta el portal, cobra vida cada año en una joven mujer. Un rayo de luz alumbra la Nochebuena, cantó un poeta. Esta vez la elegida es una estudiante de Bachillerato, futura estudiante de Derecho y Ciencias Empresariales, que ha vivido intensamente la Cabalgata por dentro en años anteriores. Para marcar el camino, en la carroza alta, blanca y luminosa, irá este año la hija de un directivo del Ateneo, Bernardo Martín, que con el Ateneo ejerce un constante y generoso mecenazgo. Llamo al estrado a Macarena Martín Robles.

(El Alcalde haciendo entrega de la diadema a Macarena Martín Robles, quien saldrá de Estrella en la Cabalgata)

La Corte Real va abriéndose camino en la ciudad para ir dando paso poco a poco a los Magos de Oriente. Uno de los miembros del cortejo que nos va anunciando su llegada es el Gran Visir. Estos grandes emisarios reales suelen estar representados por personas que se ocupan de gestionar el bien común desde sus cargos de responsabilidad institucional. Esta vez el Ateneo ha elegido al Teniente de Alcalde delegado de Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Sevilla, con lo que también quiere rendir un homenaje a la permanente ayuda que el Ayuntamiento de la ciudad presta a la Cabalgata. Es una satisfacción llamar a Manuel Silva Ardanuy.

El Mago de la Fantasía, otro de los acompañantes de los soberanos por las calles de Sevilla, estará este año representado por alguien muy especial, pues con su trabajo en la jefatura de Oncología Pediátrica de Hospitales Virgen del Rocío ha devuelto la sonrisa y la ilusión a niños a los que una fatal fortuna se las había arrebatado. En la tarde del cinco de enero repartirá fantasía y regalará esperanza de vida, de curación, de superación, como en su diario quehacer viene haciendo de forma ejemplar. Esta noche, es un honor presentar a Ana María Álvarez Silván.

(Ana María Álvarez Silvan encarnará al Mago de la Ilusión)

Llegan, por fin, los esperados Reyes Magos. El primero, Melchor. El poeta granadino Manuel Benítez Carrasco, se refirió a él con bellas palabras:

Muchas cosas se me han muerto
pero esperándoos, Melchor,
aún tengo un balcón abierto
dentro de mi corazón

Yo soy Melchor- diría Rubén Darío- mi mirra aroma todo… Este año encarnará a Melchor, el más anciano de los Reyes, una persona vinculada al Ateneo, a cuya Junta Directiva pertenece. Es actual presidente de la corporación económica Cajasur y ha desempeñado antes importantes puestos de servicio público en la ciudad. Su vinculación con la Cabalgata durante muchos años, es por otra parte, permanente y entrañable. Es un placer proclamar Melchor 2006, a Luis Miguel Martín Rubio.

Tras Melchor, Gaspar, el portador del incienso. Todo lo sé -decía Rubén Darío- por la divina Estrella.

Gaspar, no paséis de largo;
que esperando una ilusión
tengo un rincón casi amargo
dentro de mi corazón
cantó el mismo Benítez Carrasco

En la Cabalgata están representados el arte, la poesía, el deporte y en este caso también el mundo empresarial, pues quien dará vida a Gaspar es un conocido empresario de Sevilla, representante del mundo financiero, del dinamismo emprendedor que este tiempo actual necesita y Sevilla también. Pertenece a esa estirpe de empresarios que sabe devolver a la sociedad mediante ayudas generosas a las mejores obras sociales parte de lo que la propia sociedad les otorga en premio a su trabajo y esfuerzo. Damos esta noche la bienvenida a Gaspar 2006, Antonio Morera Vallejo.

Pronto terminará el desfile. Por fin Baltasar. El que conoció el mensaje, según Rubén Darío, por el lucero puro que brilla en la diadema de la muerte.


El poeta ateneísta Enrique Barrero Rodríguez le dedicó un precioso soneto:

Conoce las palmeras, los jardines
que de Arabia pondera la leyenda.
Pacificó cien reinos que, en contienda,
disputaban a alfanje sus confines.

Dejó atrás surtidores, camarines
de amatista y turquesa por hacienda.
Pero el oro desprecia como ofrenda
sobre un negro alazán de largas crines.

Cabalga en el desierto. Cuenta lunas.
Busca lo que no sabe, mas presiente.
Se siente libre y hombre en el camino.

Si le azota la arena de las dunas,
emboza el rostro, pero mira al frente
la Estrella en la que cifra su destino.

En esta ocasión el mundo del fútbol es el protagonista. El Ateneo ha querido sumarse a la alegría del club de Nervión, el Sevilla Fútbol Club, que este año celebra su Centenario y que lleva paseando durante cien años con orgullo el nombre de la ciudad por tantos lugares. Un club, además, tradicionalmente vinculado a la Cabalgata, a la que ha prestado siempre apoyo en numerosas iniciativas y proyectos. Su presidente, abogado en ejercicio y que lleva en la sangre el sevillismo heredado del también José María del Nido, su padre, se pondrá la corona de Rey Baltasar para llenar las calles de magia y emoción. Es un placer saludar esta noche, por último, al rey Baltasar 2006: José María del Nido.

PALABRAS DE JOSÉ MARÍA DEL NIDO BENAVENTE EN EL ACTO DE PROCLAMACIÓN DE LOS REYES MAGOS


Excelentísimo Señor Alcalde, Excmo. Señor Presidente del Ateneo de Sevilla, Futuras Majestades, Ex Reyes, Autoridades, Junta Directiva, Amigos todos,

Tengo hoy el inmenso honor de hablar en este acto en nombre propio y en el de los designados para ocupar el puesto de Sus Majestades y demás personajes relevantes en el desfile real. A lo largo de muchas horas de caravana que he compartido con mis augustos hermanos Melchor y Gaspar, he podido reflexionar pausadamente sobre la importancia de estar hoy aquí, para presentarnos en la Ciudad de Sevilla y anunciar los fines para los que hemos sido destinados.

Sin duda, no existe un mayor honor sobre la tierra que el de poder encarnar la ilusión de millones de niños que esperan impacientes nuestra llegada.
Ante esta situación todos debemos hacer una cura de humildad, olvidarnos de nuestra vida cotidiana, dejar a un lado pasiones y rencores y atrevernos a mirar fijamente a los ojos de esos niños que solo nos piden una cosa: felicidad. Algo aparentemente sencillo, pero que entre todos nos empeñamos a diario en hacer más difícil.

Siempre he pensado que los grandes problemas son los que tienen las soluciones más sencillas y hoy tenemos la oportunidad y la obligación de buscar muchas soluciones, fáciles y difíciles, por la tremenda responsabilidad que cae sobre nuestras espaldas al ser nominados como Reyes Magos de Nuestra Cabalgata.
Les puedo asegurar que el primer trabajo que a partir de hoy nos disponemos a asumir, es buscar esa felicidad tan anhelada y que, al parecer, cuesta tanto trabajo conseguir.

Somos conscientes que es en el día a día donde tenemos que empezar a ejercer de Reyes Magos. En mi caso concreto, por el color de mi piel, tengo también un trabajo suplementario: atender a esos colectivos más desfavorecidos que, buscando la felicidad de la supervivencia, llaman a diario a nuestras fronteras. Hemos de pensar también que los más necesitados, por ser más humildes, serán los que percibirán en mayor medida nuestra presencia.

Tengan ustedes por seguro que el gran honor que nos han hecho va a tener una adecuada respuesta, no solo en esa tarde-noche del 5 de enero, sino a lo largo de toda nuestra vida.

El poeta decía si había algo más triste que ser ciego en Granada. Yo añadiría que una de las cosas más grandes es ser Rey Mago en Sevilla.

Muchas gracias.


Palabras con las que cerró el acto el Alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín

Señor Presidente del Excmo. Ateneo de Sevilla, Sus Majestades de Oriente, Altos Funcionarios de la Corte Real, Señoras y Señores.

Cada año, cuando en las estancias de este Real Alcázar se perciben ya los fríos aires invernales, esta proclamación solemne de los Magos de Oriente abre el calendario de la Navidad sevillana.
Estos son los días que anuncian ya, en ese calendario sentimental de Sevilla, que se abre el tiempo en el que nos adentramos en los días más entrañables.

Majestades, y miembros de la corte mágica: Nace su reinado, como cada año, bajo el mejor de los presagios. Ahora tenéis ante vuestras ilustres personas la tarea de seguir esa estrella que se dirige al corazón de todos los niños y niñas de Sevilla.

Todos, en la vida, deberíamos seguir también con ilusión, la luz de una estrella. El reflejo, quizás lejano, de ideales y proyectos que quisiéramos ver realizados. Y en los que ponemos nuestros mayores esfuerzos. Así crecemos las personas, las familias, las comunidades, las ciudades. Así nos gusta a todos ver a Sevilla: como una ciudad que sigue (y que consigue) sus sueños e ilusiones. Porque una ciudad sin ilusión es una ciudad muerta.

Dijo José María Izquierdo que "la flor de la ilusión no da en vano su perfume". Y tiene toda la razón. La ilusión es el espíritu que pone en marcha nuestros esfuerzos cotidianos. Que moviliza nuestra voluntad y nuestra inteligencia... Y la fuerza que nos abrirá las puertas de un mundo mejor, de una Sevilla mejor.

Majestades de Oriente: vuestro reinado irá creciendo conforme se acerquen los días mágicos. Y llegará a su cima de alegría en esa tarde inolvidable en la que atravesaréis las jubilosas masas de la chiquillería sevillana, dueña y señora ese día de las calles de Sevilla.

Majestades: en nombre del pueblo de Sevilla, este Alcalde os entrega el valiosísimo tesoro de la ilusión infantil de nuestra ciudad. Con el deseo de que hagáis de él el mejor uso posible. Y en el convencimiento de que será el vuestro un gobierno feliz, con la mayoría absoluta, más bien con la mayoría unánime, valga la paradoja de los ciudadanos infantiles de Sevilla.

Permitidme, Majestades, que como Alcalde tenga el gran privilegio de ser el primero de los sevillanos en enviaros mi carta. Es una carta que os leo ahora, en la que van mis peticiones especiales en nombre de Sevilla.

Unas peticiones especiales, que todos los sevillanos y sevillanas deberemos de ayudaros a cumplir: que ningún niño, ni ninguna niña, de ninguna parte de Sevilla quede sin ver cumplidas sus ilusiones. Y no sólo en estas fechas, sino todo el año.

-Que ningún niño, y ninguna niña, deje de contar con el amor de sus padres y de sus familias.

-Que ninguno deje de contar con toda la atención que merecen (¡En cuantas ocasiones la vida actual hace que esa atención, que es una prioridad, quede en un puesto que no le corresponde, detrás de las mil y una preocupaciones!).

-Que ningún niño deje de recibir la educación que merece, tanto en la escuela como en el hogar.

-Que ningún niño deje de recibir las herramientas a las que tiene derecho para contar con todas las oportunidades en su vida. Y sobre todo y ante todo, que ningún niño se vea privado o menoscabado, por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, de ese divino don, de esa patria que siempre irá con nosotros, que es la de una infancia feliz.

Y por supuesto, que todos reciban el seis de enero aquello que merecen, o incluso si puede ser un poco más de lo que merecen. ¿Ah!, Y a los mayoresque nos toque el cupón de la ONCE dedicado a la Cabalgata del Ateneo de Sevilla.

Muchas gracias a todos y un feliz reinado.

 

Sevilla, diciembre de 2005



 
 
 
 
 
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